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En los últimos años se han conjuntado diversos cambios que han tenido impactos revolucionarios en las formas de impartir programas educativos. Por un lado, la velocidad a la cuál viajan el conocimiento y la información ha acelerado la incorporación de la tecnología en la educación, propiciando con ello el desarrollo de innovaciones que están moviendo las fronteras de la práctica educativa, en particular de la educación superior, hacia nuevos modelos cuya adopción requiere una cuidadosa administración del cambio tecnológico. En un segundo frente, el crecimiento de la demanda de servicios educativos, en particular en el nivel superior, presiona para la ampliación de la cobertura de atención a la demanda no solo en cantidad, sino también en cuanto a su distribución geográfica, generando la búsqueda de eficiencias en materia de recursos como son la planta docente, el acervo bibliográfico y la infraestructura.
En este contexto, el e-Learning o aprendizaje apoyado en una plataforma de medios electrónicos ha surgido como una alternativa para la educación formal y para el entrenamiento, principalmente porque remonta las barreras del tiempo y del espacio, contribuyendo a la expansión del conocimiento en un ambiente interactivo. Los modelos alternativos de educación incorporan el uso de la tecnología y de la innovación para rebasar algunos obstáculos que se presentan en la práctica educativa. Un ejemplo se encuentra en la aplicación de tecnología para resolver el problema de las distancias geográficas, de la dispersión demográfica y/o de la educación formal de adultos en situación de trabajo. Con el apoyo de innovaciones tecnológicas, con este propósito durante el Siglo XX se extendió el modelo de educación a distancia, con el apoyo de la radio, a partir de 1928, en Estados Unidos, El Reino Unido y Canadá, usando materiales impresos de apoyo detallando los objetivos de aprendizaje e incluyendo ejercicios. Para finales de los años 50, la televisión se usaba como instrumento para la transmisión de programas educativos y a principio de los 70 en Estados Unidos las estaciones educativas eran 233, con redes creadas por algunas universidades para administrar poblaciones de estudiantes dentro y fuera de sus campus. En esta época se empiezan a establecer redes a través de microondas usando el concepto de circuito cerrado, con los cuales por primera vez los estudiantes a distancia se consideraron una extensión del aula.
A principio de los años 80 se inicia el uso de computadoras como herramienta de aprendizaje, pero es hasta la década de los 90 en que la aparición de las computadoras personales, la comunicación de banda ancha y el video digital hace que la educación basada en telecomunicaciones empieza a extenderse y se identifica un importante mercado potencial de tecnología en el sector educativo. En este período un creciente número de instituciones de educación superior públicas y privadas comienzan a ofrecer cursos de licenciatura y posgrado en línea denominados Programas Virtuales, cuyo número crece conforme se vuelven disponibles sistemas de conferencias y el soporte de audio y video en la Web. Hoy día, la dinámica tecnológica y el desarrollo de técnicas didácticas específicas para este medio está revolucionando el mundo de la educación y cambiando el paradigma de aprendizaje, como se aprecia con los programas de Maestrías Virtuales que se ofrecen en línea, en las que se eliminan barreras de espacio y de disponibilidad de tiempo para los estudiantes, al mismo tiempo que se accede a los mejores especialistas internacionales en la materia y se dispone de recursos y acervo bibliográfico en las bibliotecas virtuales, usando como medio el Internet. Las modalidad de Programas Virtuales, se muestra como una de las tendencias sostenidas y crecientes que las instituciones educativas de alto nivel incorporan a su operatividad para extender la cobertura de los servicios. |